Grifo de cocina junto a un grifo independiente de agua filtrada sobre el fregadero

Un filtro de agua para el grifo mejora sobre todo el sabor y el olor: retiene el cloro, parte de la materia orgánica y, si está certificado para ello, el plomo. Lo que no hace es quitar las sales disueltas, como los nitratos, ni ablandar de verdad el agua dura. Y frente a contaminantes como los PFAS, su eficacia es irregular. Si en tu municipio el problema es de sabor, puede bastarte. Si es de nitratos, PFAS o mucha cal, necesitas otra cosa.

En esta guía repasamos qué tipos de filtro de grifo existen, qué dicen los estudios independientes sobre lo que eliminan y cuándo conviene dar el salto a un equipo bajo el fregadero.

Qué es un filtro de agua para grifo y cómo funciona

Es un pequeño cartucho que se enrosca a la boca del grifo o se coloca junto a él, con una palanca para elegir entre agua filtrada y agua sin filtrar. En casi todos los modelos el material filtrante es carbón activado, a veces combinado con una malla de sedimentos o una pequeña cantidad de resina de intercambio iónico.

El carbón activado funciona por adsorción: su superficie, llena de poros microscópicos, atrapa moléculas como el cloro y muchos compuestos orgánicos responsables del mal sabor. Ya lo explicamos con detalle en nuestra entrada sobre filtros de carbón activado. La clave es que la adsorción no sirve para todo: los iones disueltos, como los nitratos, el calcio o el sodio, pasan a través del carbón casi sin cambios.

Qué elimina de verdad un filtro de grifo

Un filtro de grifo de carbón activado reduce bien el cloro, el sabor y el olor, y los modelos certificados reducen el plomo. Esto es lo que se puede esperar de forma realista:

  • Cloro y sabor a piscina: es su punto fuerte y la razón por la que la mayoría de la gente nota la diferencia desde el primer vaso.
  • Compuestos orgánicos y olores: el carbón retiene buena parte de ellos. Algunos modelos están certificados también para reducir trihalometanos, los subproductos de la cloración (el RD 3/2023 fija su límite en 100 µg/L). Comprueba que lo diga la certificación, no solo la publicidad.
  • Plomo: una revisión de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) que reunió 23 estudios con más de 1.600 filtros certificados según la norma NSF/ANSI 53 encontró que el 99 % de los usados en condiciones reales dejaba el plomo por debajo del valor de referencia (Tang et al., 2023). Eso sí, solo los filtros certificados para plomo.
  • Sedimentos y partículas: la mayoría incluye una prefiltración que retiene arenilla y óxido de tuberías viejas.

Lo que un filtro de grifo no quita (o quita a medias)

Un filtro de grifo no elimina los nitratos, no ablanda el agua de forma apreciable y retiene los PFAS de forma irregular. Son justo los problemas que más preocupan hoy en España.

Nitratos

Los nitratos son iones muy solubles que el carbón activado no retiene. La OMS indica que las tecnologías eficaces para eliminarlos son el intercambio iónico, la ósmosis inversa, la desnitrificación biológica y la electrodiálisis, capaces de retirar más del 80 %, mientras que los tratamientos convencionales (coagulación, sedimentación, filtración y cloración) no son eficaces (OMS, ficha química de nitrato y nitrito). Tampoco sirve hervir el agua: al evaporarse parte del líquido, los nitratos se concentran.

No es un problema menor. Según un informe de Ecologistas en Acción publicado en junio de 2026 con datos del SINAC, más de 260.000 personas en España se han visto afectadas por agua con nitratos por encima del límite legal de 50 mg/L, y 47 municipios sufrieron cortes de suministro cada año entre 2021 y 2024. Ese límite, recogido en el Real Decreto 3/2023, se basa en la protección de los bebés alimentados con biberón, el grupo más sensible según la OMS.

PFAS

Un estudio de la Universidad de Duke analizó en hogares de Carolina del Norte filtros de jarra, de grifo, de nevera, bajo fregadero y de toda la casa (Herkert et al., 2020). Los equipos bajo fregadero de ósmosis inversa y de doble etapa eliminaron los PFAS casi por completo, mientras que los filtros de carbón activado de jarra, grifo o nevera tuvieron un rendimiento inconsistente: retuvieron mejor los PFAS de cadena larga que los de cadena corta. En España, el RD 3/2023 fija un límite de 0,10 µg/L para la suma de 20 PFAS. Si te interesa el tema, lo explicamos en nuestro artículo sobre PFAS en el agua.

Cal y agua dura

La dureza se debe al calcio y al magnesio disueltos, de nuevo iones que el carbón no retiene. Algunos cartuchos llevan algo de resina, pero en un filtro tan pequeño su capacidad es muy limitada. Si tu problema es la cal en electrodomésticos, mamparas o calderas, la solución es un descalcificador en la entrada de la vivienda, no un filtro en un grifo.

Partículas muy finas

Los filtros también tienen límites con lo más pequeño. Un ensayo de la EPA con seis filtros certificados para plomo, tres de grifo y tres de jarra, comprobó que las nanopartículas de fosfato de plomo atravesaban los filtros: los de grifo retiraron entre el 44,6 % y el 65,1 % del plomo total (Doré et al., 2021). No es motivo de alarma, pero sí un recordatorio de que la certificación se obtiene en condiciones de laboratorio concretas.

Comparativa: filtro de grifo, jarra y ósmosis inversa

Qué te preocupa
Filtro de grifo (carbón)
Jarra con filtro
Ósmosis inversa bajo fregadero
Cloro, sabor y olor
Sí
Sí
Sí (lleva prefiltros de carbón)
Plomo
Solo si está certificado
Solo si está certificada
Sí
Nitratos
No
No (salvo resinas específicas, con capacidad limitada)
Sí
PFAS
Irregular
Irregular
Casi completa en el estudio de Duke
Cal
Muy poco
Poco
Sí, en el agua de beber
Instalación
Se enrosca en el grifo
Ninguna
Bajo el fregadero, con grifo propio

El riesgo que casi nadie cuenta: bacterias en el cartucho

Un filtro que no se cambia a tiempo puede empeorar el agua en vez de mejorarla. Al retener el cloro, el carbón deja de tener desinfectante residual y, con el agua estancada en su interior, se convierte en un buen lugar para que crezcan bacterias.

Un estudio de la Universidad de Bolonia analizó 94 dispensadores con filtro de carbón activado y encontró bacterias gramnegativas no fermentadoras, como Pseudomonas aeruginosa, con más frecuencia en el agua de salida que en la de entrada. Los factores que lo favorecían eran la pérdida de cloro residual, el uso ocasional y la falta de desinfección de los circuitos (Zanetti et al., 2014). Por eso el Real Decreto 3/2023 exige en su artículo 46 que los aparatos de tratamiento domiciliario no favorezcan el crecimiento microbiano, y que los que se instalan en los puntos de uso sigan la norma UNE 149101.

En la práctica, esto significa:

  • Cambia el cartucho cuando lo indique el fabricante (normalmente por litros o por meses, lo que llegue antes), aunque el agua parezca bien.
  • Si no has usado el filtro durante días, deja correr el agua unos segundos antes de beber.
  • No uses agua caliente a través del filtro si el fabricante no lo permite.

Cómo elegir un filtro de agua para el grifo

Antes de comprar, conviene saber qué tiene tu agua. Estos pasos te ahorran dinero y decepciones:

  1. Consulta el análisis de tu municipio. Tu ayuntamiento o la empresa de aguas publica los resultados, y también puedes consultarlos en el SINAC del Ministerio de Sanidad. Fíjate en nitratos, trihalometanos, dureza y cualquier aviso de agua no apta.
  2. Define el problema. Si solo es sabor a cloro, un filtro de grifo de carbón activado cumple. Si hay nitratos cerca del límite, PFAS o quieres reducir de verdad lo que llevas al vaso, el filtro de grifo no es suficiente.
  3. Exige certificación. Busca la norma UNE 149101 o certificaciones NSF/ANSI que indiquen exactamente qué reduce (42 para cloro y sabor, 53 para plomo y otros contaminantes con efectos en la salud, 58 para ósmosis inversa). «Elimina el 99 % de impurezas» sin más no significa nada.
  4. Calcula el coste anual. El filtro es barato; los cartuchos, no tanto. Multiplica el precio del recambio por el número de cambios al año.
  5. Desconfía de los análisis gratuitos a domicilio. Ya lo contamos en nuestro artículo sobre la estafa de las pruebas de agua en domicilios.

Cuándo un filtro de grifo no es suficiente

Un filtro de grifo se queda corto cuando el problema no es el sabor, sino lo que lleva el agua disuelto. Plantéate un equipo de ósmosis inversa si:

  • Tu municipio tiene nitratos altos o ha tenido avisos de agua no apta.
  • Te preocupan los PFAS u otros contaminantes emergentes.
  • Preparas biberones o comidas de bebé con agua del grifo y quieres más control (en ese caso, consulta también con tu pediatra).
  • Bebes mucha agua embotellada para evitar el sabor y quieres dejar las garrafas.

Si dudas entre varias soluciones, nuestra guía para elegir el mejor sistema de filtrado doméstico compara las opciones según tu tipo de hogar, y en cómo funciona la ósmosis inversa explicamos qué hace cada etapa.

Preguntas frecuentes

¿Los filtros de agua para grifo funcionan?

Sí, para lo que están diseñados: reducir el cloro, el sabor y el olor, y el plomo si están certificados para ello. No funcionan para eliminar nitratos ni para ablandar el agua, y frente a los PFAS su rendimiento es irregular.

¿Un filtro de grifo quita la cal?

Muy poco. La cal se debe al calcio y al magnesio disueltos, que el carbón activado no retiene. Para la cal de toda la casa, la solución es un descalcificador; para el agua de beber, la ósmosis inversa.

¿Cada cuánto hay que cambiar el filtro del grifo?

Cuando indique el fabricante, que suele expresarlo en litros o en meses. Un cartucho agotado no solo deja de filtrar: puede favorecer el crecimiento de bacterias.

¿Hervir el agua elimina los nitratos?

No. Al hervir se evapora parte del agua y los nitratos se concentran. Para reducirlos en casa se usa la ósmosis inversa o el intercambio iónico.

Conclusión: el filtro adecuado depende de tu agua

Un filtro de agua para el grifo es una buena solución barata si lo que te molesta es el sabor a cloro. Pero no es un purificador: los nitratos, la cal y buena parte de los PFAS pasan a través de él. Si quieres un agua de beber realmente controlada, la referencia sigue siendo la ósmosis inversa certificada.

En Beber Salud trabajamos con equipos certificados según la UNE 149101. El purificador Aqua One es una ósmosis de flujo directo, sin depósito y muy compacta, pensada para la cocina. Y si además quieres agua remineralizada y enriquecida con hidrógeno molecular, el Aqua Hidro 800 lo reúne en un solo equipo.

¿Tu agua necesita algo más que un filtro de grifo?

Te ayudamos a interpretar el análisis de tu municipio y a elegir el equipo adecuado: ósmosis inversa certificada (UNE 149101), con instalación y servicio técnico propio.

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Bibliografía

  1. Herkert, N. J. et al. Assessing the Effectiveness of Point-of-Use Residential Drinking Water Filters for Perfluoroalkyl Substances (PFASs). Environmental Science & Technology Letters, 2020. doi:10.1021/acs.estlett.0c00004
    Estudio de la Universidad de Duke en hogares: la ósmosis inversa y los filtros de doble etapa eliminaron los PFAS casi por completo; los de carbón activado de jarra, grifo o nevera, de forma inconsistente.
  2. Tang, M., Lytle, D. et al. Reviewing performance of NSF/ANSI 53 certified water filters for lead removal. Water Research, 2023. doi:10.1016/j.watres.2023.120425
    Revisión de 23 estudios de la EPA: el 99 % de los filtros certificados usados en condiciones reales redujo el plomo por debajo del valor de referencia.
  3. Doré, E., Lytle, D. A. et al. Effectiveness of point-of-use and pitcher filters at removing lead phosphate nanoparticles from drinking water. Water Research, 2021. doi:10.1016/j.watres.2021.117285
    Ensayo de laboratorio: las nanopartículas de plomo atraviesan parcialmente filtros de grifo y de jarra certificados.
  4. Zanetti, F. et al. Occurrence of non-fermenting gram negative bacteria in drinking water dispensed from point-of-use microfiltration devices. Annals of Agricultural and Environmental Medicine, 2014. PMID: 24742036
    94 dispensadores con carbón activado: bacterias como Pseudomonas aeruginosa más frecuentes a la salida, favorecidas por la pérdida de cloro y el uso ocasional.
  5. Mulhern, R. et al. Are carbon water filters safe for private wells? Evaluating the occurrence of microbial indicator organisms in private well water treated by point-of-use activated carbon block filters. International Journal of Hygiene and Environmental Health, 2021. doi:10.1016/j.ijheh.2021.113852
    Muestra que el poco uso del filtro aumenta la probabilidad de coliformes en el agua de salida.
  6. Organización Mundial de la Salud. Nitrate and nitrite. Chemical fact sheet (Guidelines for drinking-water quality). who.int
    Valor guía de 50 mg/L para proteger a los bebés alimentados con biberón y tecnologías eficaces de eliminación (intercambio iónico, ósmosis inversa).
  7. Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo, su control y suministro. BOE núm. 9, de 11 de enero de 2023. BOE-A-2023-628
    Límites de nitratos (50 mg/L), trihalometanos (100 µg/L) y suma de PFAS (0,10 µg/L), y requisitos de los aparatos de tratamiento domiciliario (artículo 46, UNE 149101).
  8. Ecologistas en Acción. Informe sobre la contaminación por nitratos del agua potable en España, junio de 2026. ecologistasenaccion.org
    Análisis de datos del SINAC: más de 260.000 personas afectadas y 47 municipios con cortes de suministro cada año entre 2021 y 2024.